Filosofía

“Creemos que el arte y la ciencia juntos podrían desempeñar un papel en el cambio de la trayectoria actual de la humanidad.”
-J. Turrell-



¿Cómo los individuos y comunidades desarrollan capacidades colectivas
para percibir, escuchar, hacer sentido y transformarse juntos?

¿Cómo fomentar el surgimiento y la sistematización
del conocimiento individual y colectivo?


¿Cuáles son las estructuras, capacidades y prácticas para facilitar y dinamizar
a individuos y comunidades hacia nuevas formas de saber y hacer?

Nuevos Paradigmas

Los paradigmas que han gobernado el campo educativo por los últimos 300 años se han modificado de manera rotunda. En los últimos 40 años, las ciencias y la tecnología han transformado nuestro entendimiento en relación al potencial humano, a los procesos de desarrollo de niños y adultos, a la plasticidad del cerebro, a la multiplicidad de las inteligencias y su capacidad de modificarse.

Estos cambios en el ámbito del conocimiento, la evolución tecnológica y los efectos de la globalización en nuestra vida cotidiana nos obligan a reflexionar en nuestra labor como educadores y como agentes sociales y culturales.

Momento Crítico

Es en esta reflexión donde visualizamos que las capacidades esencialmente humanas y culturales están en riesgo. La falta de contacto sensorial, natural y de vínculos afectivos están desdibujando la sensibilidad humana individual y social.

Ante este contexto es imperativo replantearnos qué implica educar hoy y comprometernos en la redefinición de los espacios y la misión educativa de individuos, como sociedad y como sistema.

Activar el potencial humano

Buscamos generar espacios de reflexión y diálogo para fomentar y cultivar procesos de pensamiento y aprendizaje profundo que generen transformación y desarrollo personal y colectivo.

Sabemos que como resultado de la construcción de la persona, del desarrollo de capacidades para conocer y dar significado al mundo interno y externo, y de activar la sensibilidad, inteligencia y expresión creativa, nos hacemos personas más flexibles y adaptables a la realidad y más conscientes y responsables de nuestro papel como agentes de cambio.

El arte, un puente

El arte, como manifestación de la expresión, es una via que ha permitido al ser humano reflexionar y entenderse. Consideramos a las obras de arte como espejo de lo humano. El arte reúne conocimientos, ideas, emociones y experiencias, que al materializarse en objetos o experiencias artísticas, nos dan la posibilidad, como observadores y creadores, de entrar en contacto con dicha riqueza, sentirla, interpretarla y comprenderla.

La Vaca Independiente define al arte más allá de su manifestación como objeto cultural, como una disciplina que activa y refina la sensibilidad y la inteligencia. Es decir, como un camino para afinar nuestras cualidades humanas, generar espacios de convivencia más armónicos, creativos y vitales.